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lunes, 9 de mayo de 2011

Jaque al localismo

Si la fórmula funcionó en las autonómicas de 2009, el PP da por hecho que repetirla puede arrojar buenos resultados en estas municipales. Alberto Núñez Feijóo se rodeó ayer de sus «siete magníficos» para comprometerse negro sobre blanco a establecer cauces de diálogo y cooperación entre las ciudades en el caso de que consigan los gobiernos municipales y poner así coto al localismo fomentado desde el PSOE, y concretamente por el alcalde Abel Caballero desde Vigo, en esta legislatura. Un manifiesto con siete compromisos que según el líder de los populares gallegos será «una obligación política, personal y moral» para los alcaldables.

El acto de ayer por la mañana en Compostela, con la Plaza del Obradoiro como testigo, impregna de un barniz solemne el discurso ya conocido del PPdeG, y sobre el que pivota su mensaje en esta campaña, con rasgos similares (cuando no idénticos) a la desarrollada hace dos años. Entre los compromisos suscritos por los candidatos destaca la superación de los localismos «en favor de una Galicia única», asentar la gestión sobre «la transparencia y la honestidad» y «el rigor presupuestario y el buen gobierno», así como incidir en la cooperación entre gobiernos municipales y «reforzar el diálogo institucional».

Además del ya consabido eslogan de «hacer más con menos», el PP reiteró otro de sus argumentos identitarios: sólo gobernará si es elegida por la ciudadanía como primera fuerza, facilitando la investidura de la lista más votada en caso contrario. El manifiesto no recoge referencia alguna a los pactos con tránsfugas, una de las polémicas de esta legislatura que acaba, principalmente en los municipios de mediano tamaño. Tampoco hubo opción a preguntas. Porque lo importante era la foto de Feijóo junto a Carlos Negreira, Corina Porro, Jaime Castiñeira, José Manuel Rey Varela, Gerardo Conde Roa, Telmo Martín y Rosendo Fernández y el sonido del bolígrafo sobre el papel.

«Nos comprometemos con la mayoría de la sociedad gallega porque sabemos que nuestras ciudades irán mejor cuanto mejor le vaya a Galicia», afirmó en su escueta intervención el también presidente de la Xunta, «del mismo modo que Galicia irá mejor cuanto mejor vayan Ferrol, Lugo, Pontevedra, Santiago, Ourense, La Coruña y Vigo». «Es cierto que cada una de las ciudades que representáis mira al futuro con motivaciones heterogéneas», señaló a los siete candidatos, «pero quieren afrontar juntas los retos de la tierra que nos une a todos, que es Galicia».

Al mediodía, la agenda de Núñez Feijóo le condujo a sendos paseos por Noia y Porto do Son, para cerrar la mañana en un almuerzo mitin junto a 500 afiliados y militantes en Ames, una de las villas-dormitorio del área metropolitana y donde los populares creen que puede producirse un sorpassoque lleve a Santiago Amor a desbancar a Carlos Fernández, regidor socialista en minoría y presidente de la Fegamp. Por la tarde, hasta seis actos en la comarca de Valdeorras, visitando los concellos de Rubiá, Vilamartín, A Rúa, Larouco, Trives y O Barco, donde protagonizó el mitin principal de la jornada.

Cooperación local

Desde la capital de Valdeorras, Núñez Feijóo extendió la cooperación local también a las cabeceras de comarca y municipios de menor población. «Es la única posibilidad de salir de esta crisis económica», afirmó ante medio millar de simpatizantes en el Teatro Lauro Olmo de O Barco, «tenemos que trabajar para fusionar en la práctica los servicios que prestan los concellos, que se llegue a acuerdos».

De nuevo, mostró su intención de reunirse con los alcaldes de las ciudades, las capitales comarcales, los presidentes de las diputaciones y representantes de la Xunta para ampliar el diálogo entre administraciones.

Feijóo se refirió a la firma del manifiesto con los alcaldables urbanos de la mañana. «Para algunas cosas no hacen falta 315 contratos —uno por cada municipio de la Comunidad— sino uno solo» que consista en «unir, sumar, multiplicar», ya que «si todos los alcaldes están unidos, junto con la comunidad autónoma, seremos capaces de salir antes que otros de la crisis en que inmerecidamente vivimos». «Hasta el día 22 de mayo tenemos que opinar, reflexionar, hablar entre nosotros, y ver si hay solución o nos vamos a rendir», señaló el dirigente autonómico, «nunca nos rendimos ni nos vamos a sentar y esperar a que pase la crisis, porque así llevamos dos años, y cada día es peor».

Frente al proyecto del PP, el dirigente popular contrapuso a PSOE y BNG, «que no se ponen de acuerdo ni en el mismo concello donde gobiernan, salvo para cobrar la nómina cada mes». «Nosotros queremos poner de acuerdo a concellos diferentes entre sí», apostilló, porque «la única posibilidad de generar ilusión y confianza es unirse». Y como propina, un «todos juntos más fuertes», momento de nostalgia hacia aquella canción de Juan Pardo que puso música a una vieja campaña autonómica de Manuel Fraga.

El paro y la crisis

La intervención de Alberto Núñez estuvo previamente desbrozada por el presidente provincial, Manuel Baltar, que definió al candidato socialista Alfredo García como «el representante de Zapatero», un jefe del Ejecutivo «al que no quieren en su partido, sinónimo de paro, de crisis y de incapacidad». «Pertenecen a un partido sin líder a nivel nacional, y que en Galicia tienen a Pachi Vázquez, al que los gallegos echaron con sus votos» tras «los 43 meses más negros» de la historia de la autonomía. Baltar, eso sí, se sinceró al admitir que «cuanto más tiempo esté Pachi como líder del PSOE, mucho mejor, porque todos los días mete la pata».

El candidato local, Moisés Blanco, reunió también en su mitin al diputado Celso Delgado, el delegado territorial de la Xunta Rogelio Martínez o el director xeral de Industria y ex presidente del PP de Compostela, Ángel Bernardo Tahoces, que curiosamente cierra la candidatura en O Barco.

Fuente: ABC

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