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jueves, 24 de febrero de 2011

Manzaneda intenta salvar la temporada

La estación de esquí de Manzaneda toma aire tras un inicio de invierno bastante duro para la práctica del esquí. El pasado fin de semana se mantuvieron abiertas 17 de las 20 pistas de la estación, un total de 13 kilómetros esquiables con espesores que iban de los 20 a los 50 centímetros. La gerencia saluda la llegada de la nieve y espera que ayude a incrementar la presencia de deportistas en la montaña ourensana. Sin embargo las previsiones no son esperanzadoras para los próximos días debido al cambio en el tiempo, y el parte de nieve empieza a aflojar. En el de este martes, la situación ha menguado a sólo 12 las pistas abiertas (nueve kilómetros) con un tipo de nieve dura-primavera.

La temporada en la única estación de Galicia no sigue el calendario previsto y Manzaneda vivió hasta el pasado fin de semana jornadas con afluencia de gente pero con muy poca nieve. Tanto es así que anteriormente, pese a ser temporada alta, los precios eran más bajos de lo habitual para tratar de compensar el escaso número de pistas disponibles. Los forfaits se mantienen en la tarifa de la temporada baja, 17 euros para adultos y 12 para niños, mientras que el alquiler del equipo estaba disponible por 22 y 15 euros, respectivamente.

La estación ourensana sólo tuvo abierta durante varias semanas la pista de O Xeixo, la única de categoría verde (para principiantes), y gracias a que está equipada con cañones de nieve artificial que permiten innivar la superficie ante el escaso manto blanco.

El trabajo de los monitores continúa

La floja temporada invernal afecta también a los monitores de esquí de la estación. Identificados con monos de colores rojo y naranja, los profesores de Manzaneda se caracterizan por la ayuda que prestan sobre las pistas, y no sólo a aquellos que contratan sus servicios. Así, explican las reglas básicas para mantenerse en pie, realizar la cuña para poder frenar o cómo coger la percha que desliza a uno hasta la cima.

"Ayudamos a los que no saben", explica Carlos, quien se encarga del aprendizaje de grupos cada hora. Lo normal es que las nociones básicas puedan aprenderse en una sola clase pero se necesita mucha práctica para desarrollarse en el deporte. "Dependen de la coordinación de la persona, de su capacidad para perder el miedo y del interés que ponga en la lección", subraya el monitor.

Entre los alumnos jóvenes y mayores, gente de todas las edades espera deslizarse montaña abajo sin tocar la nieve con los labios demasiadas veces. La temperatura ronda los -5 grados centígrados, y el peso de las botas, las numerosas capas de ropa, guantes, gafas y gorro dificultan la soltura para un deporte en el que el cuerpo debe ir perfectamente acompasado con los esquís. Entre los más despiertos, los niños, "los que más aprovechan cada una de las lecciones del día", indica uno de los monitores.

El afán de los adultos por pasar a las pistas profesionales o por recorrer varios kilómetros de pista en su primer día de lanzamiento, provocan, la mayor parte de las veces, ruidosas caídas para sorna de sus acompañantes. Las clases de los monitores pueden ser personalizadas o para grupos, y los alumnos disfrutan de mayores ventajas respecto a los demás deportistas. Así, además de la asistencia en cada movimiento, tienen ventaja en las subidas en telesilla y una pista propia para practicar.

Quejas de los usuarios

Algunos de los usuarios que se acercan por vez primera a Manzaneda lamentan el escaso trayecto esquiable, sobre todo las pasadas semanas, lo que hace que en las horas de mayor afluencia se convierta en prácticamente imposible evitar la embestida de otros deportistas. A esta crítica suman el estado de la carretera que une Trives con el alto. "Existe un tramo en obras que dificulta la subida y al llegar al asfalto los ocho kilómetros que hay hasta la montaña no habían sido tratados para facilitar la subida”, lamenta José Sánchez. Una advertencia que han incluido en la web de la estación en la que aconsejan "suma precaución".

Ante la falta de nieve en las pistas, muchos de los aficionados deciden pasar el día en los campos próximos y evitar pagar el forfait. Son numerosos los padres de familia que, cargados de trineos e indumentaria impermeable, ayudan a sus hijos a deslizarse nieve abajo. Para ello utilizan las subidas y bajadas próximas a la estación, ya que en las pistas oficiales está prohibido el uso del trineo, sea del tipo que sea, en condiciones meteorológicas como las que se registraron los pasados días.

El gerente de la estación, David Ferrer, reconoce que el clima y la ausencia de precipitaciones en forma de nieve han hecho cambiar las expectativas para este año. Aunque esperaban recuperar temporadas de pérdidas, como la pasada, "de seguir así" es posible que este año los resultados sean negativos. Por ello, Ferrer apuesta por la diversificación de actividades no solo en la estación sino en toda la zona.

"Tenemos el único glaciar galaico que existe y trataremos de promocionarlo", explica mientras añade otros atractivos del complejo como la piscina climatizada, la posibilidad de practicar otros deportes como el senderismo, el golf, la escalada, los paseos en quad o el tiro con arco. Sin olvidar, añade, la cocina de la zona, el paisaje o el patrimonio del macizo central ourensano, poco conocido para los gallegos.

Poco queda ya de aquellos años en los que la estación acogía las concentraciones del Real Madrid en sus instalaciones. Ahora, Manzaneda lucha por hacerse un hueco en el panorama turístico gallego por culpa de unas nevadas que no llegan a cubrir las montañas más que para hacer fotografías, para el juego de los niños y el disfrute de las parejas de enamorados.

Fuente: El Mundo

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