Publicidad

sábado, 8 de octubre de 2011

La sospecha de lo que se esconde

No es buena señal que los representantes de las instituciones públicas que participan como socios en una empresa con dinero de todos lleguen a un pacto de silencio. No es de recibo hurtarle a quien paga (los ciudadanos) el derecho a conocer con detalle cuál es la postura de todas esas instituciones sobre el futuro de una instalación que sigue dando pérdidas pero también beneficios computables en el territorio (tanto el local como el gallego). No sólo los vecinos de Trives y de Manzaneda, sino todos los gallegos tenemos el derecho a saber si nuestro dinero va a servir para seguir enterrándolo hasta la agonía final o si se invierte con cabeza y cómo se va a hacer.

Fuente: La Voz de Galicia

No hay comentarios:

Publicar un comentario